Archivo para agosto, 2012

Fue como…

Posted in Uncategorized on agosto 12, 2012 by ionecontramundum

Me acuerdo bien de todo, de cada cosa que dije, de cada cosa que hice. Me acuerdo de lo que pensé y sentí. Fue una sorpresa porque no lo estaba buscando, pero a veces la oportunidad te encuentra y no te deja ir. Era temporada de calor, un calor que sofoca bajo techos de lámina en bodegas habilitadas como oficinas. El ventilador no era suficiente para mantenerme satisfecha, así que constantemente sentía una capa de vapor industrial aferrarse a mi piel desde las once de la mañana hasta las siete de la noche.

Creo que estaba enamorada antes de conocerlo, porque de lo primero que me enamoro no es de la persona, sino de una idea. Traté de mantener la calma, anotando entre tareas laborales pequeñas notas recordándome que no debía de emocionarme demasiado. Sin embargo, la anticipación por que dieran las siete en aquel día de abril, era demasiado grande. Sudé todo el día, y navegué ansiosa y nerviosa a través de las horas que me acercaban a nuestra primera visión. Y cuando finalmente dieron las siete, fui al baño, me puse perfume, desodorante y todo lo aparentemente necesario para saludar por primera vez a alguien de quien ya estaba enamorada.

Fue como una ola violenta, empujándome sin sutilezas al borde de la indecencia en las primeras citas. Fue encontrar en sus ojos la respuesta a muchas de las preguntas que me había hecho a lo largo de años. Fue como correr en el desierto y ver una suave y fría cortina de lluvia a unos metros. Simplemente quería llegar ahí, a ese punto donde pudiera ahogarme en su frescura y en la naturalidad de las cosas. Quería desnudarme con él, sintiendo que lo he conocido por vidas atrás. Llegué a mi casa exhausta de la adrenalina, con las manos llenas de ideas, con los labios secos de la contención y el corazón rebosante de suspiros que habrían de fabricarse a futuro. Fue construir en unos días las ideas para planes de algún paraíso hecho para dos. Fue irracional, emocional y fulminante. Fue físico, intelectual y lleno de sonrisas.

Fue inolvidable.